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Este sábado 30 de marzo se efectuará la Clásica SOL Y ARENA Beach Run, uno de los evento más importantes y exigentes del atletismo en Costa Rica. Bajo el sol de las playas de Puntarenas el esfuerzo físico se intensifica, enfrentando a los atletas a ciertos riesgos inherentes a la actividad. Uno de los riesgos de más cuidado son los golpes de calor.

Nuestro equipo de Emergencias Médicas brindará la cobertura médica del evento, asegurando la tranquilidad y confianza de los atletas que la efectúen. Sin embargo, acá les dejamos más información adicional y recomendaciones sobre cómo evitarlos.

¿Qué son los golpes de calor?

Un golpe de calor es un síndrome potencialmente mortal; dentro del espectro de los efectos nocivos asociados al calor, es el más grave. Es poco frecuente, subdiagnosticado y con alta morbimortalidad.

Se produce por el aumento de la temperatura corporal central secundaria a un fracaso de los mecanismos termorreguladores; llegando a elevar la temperatura a límites incompatibles con la vida, produciéndose una falla en múltiples sistemas del cuerpo.

Existen dos presentaciones clínicas en los golpes de calor:

  1. Activa: suelen ser jóvenes no aclimatados, con mecanismos de autorregulación íntegros y que se han sometido a un ejercicio físico intenso, en días de calor y/o con una humedad relativa elevada. Suelen consultar al poco tiempo de aparecido los síntomas.
  2. Pasiva: aparece en pacientes con una enfermedad de fondo (adultos mayores, personas debilitadas por cáncer, SIDA, jóvenes con enfermedades crónicas, pacientes con ciertos tratamientos farmacológicos crónicos), en los que están alterados los mecanismos termorreguladores. Podrían tener un periodo prodrómico de 1-2 días; aunque la mayoría suele acudir al hospital entre las 4-6 horas siguientes al inicio de los síntomas.

Presentación clínica

  • Síntomas generales
    • Piel seca y caliente
    • Anhidrosis
    • Deshidratación
    • Debilidad
    • Náuseas y vómitos
    • Aletargamiento
    • Alteraciones de la conciencia
    • Hipertermia (temperatura > 41C)
    • Descompensación de la patología de base
  • Las masas musculares están tumefactas, tensas
  • Cardiovascular: sufre importantes cambios para liberar calor
    • La respuesta hiperdinámica se traduce en un aumento del gasto cardíaco, vasodilatación cutánea, vasoconstricción esplácnica y taquicardia mediada por reflejos hipotalámicos del SNC.
    • Anormalidades electrocardiográficas
  • Riñón: el daño renal es una manifestación temprana secundaria a la hipotensión, deshidratación, colapso vascular y rabdomiolisis, asociada a la lesión térmica directa sobre el túbulo renal.

La insuficiencia renal aparece en 5% de los pacientes, siendo secundaria a la hipotensión, elevándose a un 25% si es tras ejercicio violento.

  • SNC: las manifestaciones son múltiples, muchas remiten con el tiempo y otras persisten; entre ellas:

    • Somnolencia
    • Confusión
    • Disartria
    • Temblor
    • Incoordinación en los movimientos de miembros inferiores.
    • Desorientación
    • Convulsiones
    • Delirio
    • Coma
  • Gastrointestinal:
    • Dolor en “la boca del estómago” debido a un descenso del flujo esplácnico y a la vasoconstricción de la mucosa gástrica, úlceras por sangrado franco, dolor abdominal, diarreas, melenas, desórdenes cólicos, isquemia mesentérica debida a una disminución del débito esplácnico.  
    • Hígado: es un órgano muy sensible al trauma térmico, apareciendo signos de necrosis hepática y colestasis.
  • Trastornos hidroelectrolíticos
  • Endocrino; se detecta con frecuencia hipoglucemia debido al estado hipermetábolico
  • Alteraciones pulmonares
  • Complicaciones hemorrágicas

¿Cómo se puede prevenir un golpe de calor?

La forma de prevenir un golpe de calor es actuando sobre los factores de riesgo.

  • Los picos de temperaturas más elevadas suelen ser el factor primario; al que se suelen sumar la ausencia de viento, el aumento de humedad atmosférica, viviendas calurosas, estancia en locales cerrados muy calientes y sin movimiento de aire, uso de ropa inadecuada, utilización de medicamentos que dificultan la sudoración, enfermedades cardiorrespiratorias, diabetes, etc.
    • Por los que debemos evitar la realización de ejercicios de alta exigencia durante las horas más calientes del día; y al realizarlos, debemos hacerlo con la indumentaria adecuada.
  • Más del 80% de las víctimas tienen más de 65 años, siendo los otros grupos de riesgo paciente con esquizofrenia, Parkinson, alcoholismo y paraplejia.
    • Definitivamente el correr exige altamente a toda la economía corporal. Los adultos mayores deben de contar con el aval de su médico de cabecera si desean realizar alguna actividad de alto impacto.
    • De igual forma, las personas que presentan alguna patología crónica de fondo, deberán contar con la autorización de su médico para realizarlo.
  • Someterse a ejercicios extenuantes sin estar previamente preparado.
    • Antes de iniciarlo se debe ingerir abundantes bebidas en la hora previa a la realización del ejercicio, al menos 1500 ml de solución hipotónica y salina [agua, 2.5 g de glucosa y 0.2 g de cloruro de sodio (NaCl) por cada 100 ml de agua], evitando previamente ingerir alcohol y/o café.

Si un corredor sufre de un golpe de calor durante la carrera, ¿debe retirarse? ¿Qué medidas debe tomar?

Sin lugar a dudas, un paciente con un golpe de calor deberá retirarse inmediatamente de la carrera y buscar atención médica de emergencia. Cabe resaltar, que dados los síntomas clínicos, los pacientes podrían presentar alteraciones neurológicas, traduciéndose tal vez en agresividad o negativa a ser atendido; insista y asegúrese que recibe la atención médica necesaria.

¿Cuál es el ABC para atender este tipo de casos?

El ABC en temas de salud es siempre el mismo:

  • A Airway
  • B Breathing
  • C Circulation

Los objetivos primordiales en el manejo de los pacientes con golpe de calor son la disminución inmediata de la temperatura y el apoyo de la función de todos los órganos.

Para lograrlo, puede colocar al paciente en un lugar fresco o cuando menos a la sombra. Dele de beber agua, y en caso de que aparezca el vómito, suspenda la administración.

Las técnicas de disminución de la temperatura pretenden acelerar la transferencia de calor de la piel al ambiente sin comprometer el flujo sanguíneo de la piel, lo que se puede lograr por evaporación, rociando al paciente con agua no helada y ventiladores grandes o también colocando compresas con hielo bajo las axilas y las ingles.

No hay fármacos que aceleren la pérdida de calor y los antipiréticos se encuentran contraindicados ya que el acetaminofén puede llevar a falla hepática y el ácido acetilsalicílico puede provocar alteraciones de la coagulación, lo que puede incluso aumentar la mortalidad de estos pacientes.

Es importante evitar los escalofríos, ya que aumentan la producción de calor.

Recuerde siempre que los pacientes con un golpe de calor son pacientes de manejo intrahospitalario; ameritaran manejo en unidades de cuidados intensivos.

¿Cuál es el proceso de recuperación después de tener un golpe de calor?

Lamentablemente, muchas de las personas que sufre un golpe de calor nunca llegan a recuperarse. Es la segunda causa de muerte en deportistas.

La supervivencia se relaciona en forma inversa con la duración de la hipertermia, el reconocimiento temprano de los síntomas y la rapidez con que se realiza el enfriamiento corporal.

 

Referencias bibliográficas

  1. Morales, M. et al. Golpe de calor. A propósito de un caso clínico. SEMERGEN [internet]. 2005 [consultado 15/03/2019]; volumen 31 (4): 183-6. Disponible en: http://www.elsevier.es/es-revista-semergen-medicina-familia-40-articulo-golpe-calor-a-proposito-un-13073963
  2. Yic, C., et al. Golpe de Calor. A propósito de un caso clínico. Revista Chilena de Medicina Interna [internet]. 2014 [consultado 15/03/19]; volumen 29 (2): 131-137. Disponible en: https://www.medicina-intensiva.cl/revistaweb/revistas/indice/2014-2/pdf/08.pdf
  3. Rodríguez Cuartero A, González Martínez F. Golpe de calor: primeras  siete observaciones en Granada. An Med Interna. 1997;14:341-4.

Elaborado por la Dra. Ana Alpízar.